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  • Esquizofrenia: Trastorno mental

    Esquizofrenia: Trastorno mental

    Resumen: Los trastornos mentales son definidos, según el DSM V (2014), como un síndrome caracterizado por una alteración clínicamente significativa del estado cognitivo, la regulación emocional o el comportamiento de un individuo, que refleja una disfunción de los procesos psicológicos, biológicos o del desarrollo que subyacen en su función mental. En Colombia, estos trastornos afectan especialmente a niños, adolescentes y adultos jóvenes, situación que empeora en gran medida el pronóstico, la productividad académica y económica de la población y, en últimas, el capital global, que incluye los factores personales, simbólicos, culturales y relacionales (Posada, 2013).

    Palabras claves: Trastorno mental, Esquizofrenia, alteración mental.

    Los trastornos mentales se producen a raíz de una alteración que repercute sobre los procedimientos afectivos y cognitivos del desarrollo, y en la persona que lo padece, se traducen en dificultades para razonar, alteraciones en su comportamiento, impedimentos para comprender su realidad y para adaptarse a diversas situaciones (Carrasco, et al 2015). Sconto sugli integratori pre-allenamento per il bodybuilding somministrazione masteron nick domenicali ha pubblicato il registro degli ascensori su misura e il tracker degli esercizi per il bodybuilding e l’allenamento con i pesi, una sola parola, jelly flap. tutte le app di nick domenicali su metricscat. Es una alteración que presenta la persona a nivel emocional, cognitiva y del comportamiento, afectando procesos psicológicos básicos como lo son, la emoción, la motivación, la cognición, la conciencia, la conducta, la percepción, la sensación, el aprendizaje y el lenguaje, el cual afecta significativamente la adaptación al entorno cultural y social en el que vive la persona, creando de esta manera un malestar subjetivo (Feafes, 2008). Las causas por las cuales se desarrollan o se dan los trastornos mentales son debido a factores biológicos (ya sean de orden genético, neurológico u otros), ambientales o psicológicos (Carrasco, et al, 2015).

    De acuerdo con lo anterior, la esquizofrenia se define, en el DSM-V (2014), como un trastorno psicótico donde el paciente presenta al menos dos de los siguientes síntomas: ideas delirantes, lenguaje desorganizado, alucinaciones, síntomas negativos y catatonia u otro comportamiento anormal (Morrison, 2015).

    Se clasifica como un trastorno mental crónico caracterizado por sintomatología específica y varios cambios multidimensionales (Marques et al., 2006).  Generalmente, esta patología inicia en la adolescencia provocando al individuo un importante deterioro funcional (Accatino, 2012). Por consiguiente, la esquizofrenia lleva a la persona a lidiar tanto con la sintomatología psicótica, como con las incapacidades y desventajas que le acarrea el deterioro cognitivo en el funcionamiento psicosocial y en la calidad de vida (Valencia et al., 2014).

    En esta medida, la esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica grave y crónica que afecta significativamente la funcionalidad y calidad de vida del individuo. Se caracteriza por síntomas positivos (alucinaciones, delirio, síntomas catatónicos y discurso desorganizado), negativos (aplanamiento afectivo y anhedonia) y disfunciones cognitivas como alteración de atención, memoria y funciones ejecutivas (Orellana, et al, 2017). Es un trastorno, que se inicia en la adolescencia, caracterizado por la pérdida de la adecuación a la realidad, el aislamiento social, las convicciones delirantes y una conducta a menudo extravagante.

    La sintomatología esquizofrénica es múltiple, tanto en la forma como en los aspectos cronológicos y es difícil delimitar márgenes claros. En este sentido, cada enfermo, con su particular universo, define y manifiesta un discurso sintomático diferente. Las alucinaciones presentes aquí son definidas como voces de razón y de locura, dependiendo del contexto histórico y de la experiencia vivida. Las voces de locura o insanas, que forman parte de los «síntomas de primer rango de la esquizofrenia» por los que se diagnostica la esquizofrenia, sin dejar de ser experiencias «enajenadas», no carecen de sentido y función para el propio sujeto. Las voces son un problema («síntoma») y a la vez un intento de solución de un problema, como experiencias traumáticas, soledad, desorientación (Romme, et al, 2009). El delirio, viene a ser un «error necesario» que el sujeto necesita para vivir, dadas las circunstancias. «El delirio mantiene al delirante, le hace vivir, es su razón de vida». No se trata de un «error» cognitivo, sino de un modo de «estar (no estar) en la realidad» (Castilla, Citado por Pérez, M, 2012).

    De acuerdo con esto, las personas con esquizofrenia, experimentan con frecuencia problemas para distinguir lo que es real y lo que no es real y, como resultado, su comportamiento social a menudo es percibido por otros como inadecuado. En algunos casos, puede convertirse en violento. Muchos pacientes con esquizofrenia informan que escuchan voces (alucinaciones auditivas) tienden a expresar falsas creencias y lo que dicen verbalmente es, en el mayor de los casos, confuso. Las personas con esquizofrenia tienden a reducir emocional expresión y compromiso social; ellos parecen carecer de motivación para las actividades de la vida diaria (por ejemplo, higiene personal) (American Psychiatric Association, 2013). 

    En definitiva, La falta de conciencia de enfermedad es un síntoma más, que, obviamente comporta dificultades muy importantes en la persona y en el contexto familiar; por esta razón es muy importante que las personas que padecen de esquizofrenia reciban el tratamiento adecuado tanto de parte de psicología, psiquiatría y otras áreas que permitan la reducción de la sintomatología y la reinserción nuevamente a la vida social y a las relaciones presentes en la misma, que le permitan tener una buena calidad de vida y un bienestar en cuanto a su salud mental. 

     Referencias: 

    • American Psychiatric Association (2014), Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5. Washington, DC London, England.
    • Accatino, L (2012) Language disorders in Schizophrenia.  Revista Memoriza.com; 9: 1-8. Departamento de Psiquiatría, Facultad de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile.
    • Carrasco et al (2015). Comisión de trabajo del cuaderno de Voluntariado en Salud Mental: Fundación Juan Ciudad. Herreros de Tejada. Madrid
    • DSM V (2014) nueva clasificación de los trastornos mentales. Revista Chilena de Neuropsiquiatría. Vol. 52, N 1.  ISSN 0034 – 7388
    • Feafes (2008) Salud mental y medios de comunicación. Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental. https://consaludmental.org/publicaciones/guiadeestilosegundaedicion.pdf
    • Morrison, J. (2015). DSM-05 Guía para el diagnóstico clínico. México D. F, México: Editorial Manual Moderno.
    • Orellana, et al (2017). Esquizofrenia y su asociación con enfermedades médicas crónicas. Revista Médica de Chile; 145: 1047 -1053.
    • Pérez, M (2012) Esquizofrenia y cultura moderna: razones de la locura. Universidad de Oviedo. Psicothema Vol. 24, nº 1, pp. 1-9.
    • Posada, J (2013) La salud mental en Colombia. Revista Scielo, editorial Biomédica vol.33 N. 4.
    • Romme, M., et al, (2009). Living with voices. 50 stories of recovery. Ross-On-Wye, UK: PCCS Books.
    • Valencia, M., Caraveo, J., Colin, R., Verduzco, W., & Corona, F. (2014). Remisión sintomática y recuperación funcional en pacientes que padecen esquizofrenia. Salud Mental, 37(1), 59–74. Retrieved from http://search.ebscohost.com/login.aspx?

     

     

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  • Prevención del riesgo suicida

    Prevención del riesgo suicida

    Según la Organización Mundial de la Salud, “el suicidio es un acto deliberadamente iniciado y llevado a cabo por un individuo con el conocimiento o la expectativa de que su resultado va a ser la muerte”, Este es valorado por medio de factores epidemiológicos, de antecedentes personales y del estado mental y de los estresantes actuales a los que está sometido el individuo. La ideación suicida implica todos los pensamientos «que los individuos tienen respecto a desear y formular planes de cometer suicidio».

    El rango de la ideación varía de breves a profundos pensamientos, planeación detallada, representaciones e intentos no exitosos. La mayoría de las personas que experimentan pensamientos  suicidas no llevan a cabo intentos de suicidio, pero puede ser considerado como un factor de riesgo, se han identificado algunos mitos con respeto a la tendencia suicida entre ellos están los siguientes:

    • Los que hablan sobre  suicidio no lo llevan a cabo, de cada 10 personas que se han suicidado 8 habían advertido de forma clara sus intenciones.
    • El suicidio se produce sin previo aviso

    Los estudios realizados muestran que muchos suicidas proporcionan un sinnúmero de indicios y advertencias sobre sus intenciones. Por ello es importante aprender a identificar las posibles señales y signos de alerta.

    •  Las personas suicidas están decididas a morir

    La mayoría de las personas suicidas están indecisas sobre vivir o morir, es decir se encuentran en una condición de ambivalencia. Lo que hacen es apostar por la muerte dejando que sean otros quienes las salven.

    • una vez que una persona esté en un estado suicida, lo estará para siempre

    Las personas que desean quitarse la vida están en un estado de crisis suicida solo por un tiempo, de todas formas esto no excluye  realizar un trabajo terapéutico para descartar posibles intentos en el futuro.

    • El suicidio se hereda o está en la familia

    Es un patrón individual. Se hereda una predisposición frente a trastornos depresivos pero no la idea suicidas como tal.

    • Todas las personas que amenazan con suicidarse, los hacen para llamar la atención

    Aquí hay un imaginario en el que se afirma que llamar la atención no es algo bueno. Posiblemente quien amenaza con suicidarse quiere llamar la atención y por lo mismo hay que darse, está dando señales de auxilio.

    • Sólo las personas con problemas graves se suicidan, por tanto los niños/adolescentes no se suicidan

    El suicidio es multicausal. Muchos problemas pequeños que para los adultos pueden parecer algo trivial, para un niño pueden ser algo catastrófico y un adolescente puede vivirlo como algo altamente dañino.

    • Cuando un individuo da señales de mejoría o sobrevive a un intento de suicidio, está fuera de peligro.

    En realidad, uno de los momentos más peligrosos es inmediatamente después de la crisis o cuando la persona está en el hospital después de un intento de suicidio. La semana después del alta es cuando la persona está particularmente frágil y en peligro de hacerse daño, Puesto que el comportamiento pasado es pronóstico de comportamiento futuro, el suicida sigue estando en situación de riesgo.

    Factores de riesgo

    La identificación de los factores que aumentan o disminuyen el nivel de riesgo suicida es de gran importancia por la estrecha relación que guardan con dicha conducta. El nivel de riesgo aumenta proporcionalmente al número de factores presentes, si bien algunos tienen un peso específico mayor que otros.

    La clasificación de los factores de riesgo de la conducta suicida se puede realizar encuadrándolos en distintos campos, como el biológico, el psicológico, el social, el familiar o el ambiental.

    Factores de riesgo individuales

    • Trastornos mentales
    • El suicidio se asocia con frecuencia a la presencia de trastornos mentales.
    • Depresión mayor
    • Trastorno bipolar
    • Trastornos psicóticos
    • Trastornos de la conducta alimentaria
    • Trastornos de personalidad

    Uso de drogas

    El abuso de alcohol o de otras drogas se asocia con mayor riesgo de suicidio. Este abuso suele ser común entre personas con tendencia a ser impulsivas, a tener mayor número de problemas sociales y económicos, y entre personas con conductas de alto riesgo que pueden resultar con frecuencia en lesiones.

    Es probable que al tomar más en cuenta los hábitos de consumo de alcohol y drogas en los jóvenes dichos factores puedan sugerir que existe una tendencia de autodestrucción, que puede culminar en un intento suicida.

    La situación misma de problemas familiares, laborales y sociales como consecuencia del alcoholismo y abuso de otras SPA, puede inducir estados de depresión, al percibirse como una persona derrotada.

    Factores psicológicos

    Las variables psicológicas que pueden estar asociadas a la conducta suicida son:

    • La impulsividad
    • El pensamiento dicotómico
    • La rigidez cognitiva
    • La desesperanza
    • La dificultad de resolución de problemas,
    • La sobre generalización en el recuerdo autobiográfico
    • El perfeccionismo.

    Estos factores varían en función de la edad, aunque hay dos de especial importancia, la desesperanza y la rigidez cognitiva.

    La desesperanza se considera el factor psicológico más influyente en relación con el riesgo de conducta suicida, ya que el 91% de los pacientes con conducta suicida expresan desesperanza.

    Factores genéticos y biológicos

    En la población general la conducta suicida se asocia con una disfunción del sistema serotoninérgico central, habiéndose encontrado bajos niveles de serotonina y de metabolitos en el líquido cefalorraquídeo de pacientes que se habían suicidado. Además, existe una correspondencia directa entre bajos niveles de la serotonina y escaso control de impulsos.

    Enfermedad física o discapacidad

    El dolor en una enfermedad crónica, la perdida de movilidad, la desfiguración, así como otras formas de discapacidad o un mal pronóstico de la enfermedad (cáncer, sida, etc.), se relacionan con mayor riesgo de suicidio.

    La enfermedad física está presente en el 25% de los suicidios y en el 80% cuando hablamos de personas de edad avanzada.

    Factores de riesgos familiares y contextuales

    • Historia familiar de suicidio: aumenta el riesgo de conducta suicida, especialmente en el género femenino  y cuando se produce en un familiar de primer grado.
    • Estado civil. La soltería, divorcio o viudedad se asocian a una falta de apoyo. El apoyo y la comunicación se han considerado características importantes para que las personas tengan mejor salud mental y física.
    • Empleo. La vulnerabilidad de la propia profesión podría estar relacionada tanto con el estrés laboral como con la facilidad de acceso a los medios para acabar con la propia vida.
    • Desempleo. Diversas revisiones describen una asociación entre el desempleo y el suicidio. Personas de edades entre 15 y 24 años
    • Problemas interpersonales familiares: peleas entre cónyuges, padres e hijos, amantes, etc.
    • Pérdidas de seres queridos o financieras importantes (cuando la situación provoca un cambio en la situación económica).
    • Cambios vitales importantes: pérdida de trabajo, jubilación, migración, etc.
    • Acontecimientos que generan emociones muy negativas, como la culpa o la vergüenza
    • Fácil acceso a armas de fuego, medicamentos o tóxicos: aumenta el riesgo del mismo, al facilitar el paso de la ideación a la conducta suicida.

    Acoso por parte de pares (iguales): en adolescentes, se ha asociado con altos niveles de estrés, así como con ideación y conducta suicidas.

    Otros factores de riesgo

    • História de maltrato físico o abuso sexual: Los abusos sexuales y físicos, más concretamente los producidos durante la infancia, presentan una asociación consistente con la conducta suicida.
    • Orientación sexual: Aunque la evidencia es limitada, parece existir un mayor riesgo de suicidio en homosexuales, sobre todo en la adolescencia y en los adultos jóvenes, debido a que en ocasiones sufren discriminación, tensiones en sus relaciones interpersonales, ansiedad y falta de apoyo, lo que aumenta el riesgo suicida.

    Señales de alerta

    • Expresión de pensamientos o intensiones suicidas
    • Desaliento
    • Sufrimiento psíquico
    • Pérdida del sentido de la vida y de los valore
    • Aislamiento
    • Deseos de tener armas, búsqueda de mecanismos para hacerse daño
    • Sentimientos de fracaso
    • Sentimientos de desamparo, considerar que esta solo, que no es importante para nadie o que es un estorbo
    • Llanto
    • Tener en cuenta todas estas señales y hablar sobre ellas con el posible suicida es un acto de protección, proporcionarle alternativas y pedir ayuda es totalmente necesario, Tristeza
    • Cambios de hábitos  (alimentación y sueño)
    • Disminución en el interés por las cosas que anteriormente disfrutaba
    • Mal humor persistente, cambios repentinos del estado de ánimo
    • Descuido en la apariencia personal
    • Disminución en el rendimiento escolar o laboral
    • Aumento a abuso de alcohol o sustancias psicoactivas

    La importancia de identificar las señales de riesgo está en que podemos actuar a tiempo, antes de que se presente una situación calamitosa.

    Es importante acercarse a la persona amablemente, sin evadir las evidencias que tenemos de su comportamiento. También es vital buscar una ayuda profesional, tanto para la persona en riesgo como para su familia.

    En situaciones de riesgo de suicidio es mejor actuar por exceso al considerar el riesgo y no por defecto, obrando con una mal entendida prudencia y dar espacio a que sucedan hechos dolorosamente irreversibles.

    Después de un intento de suicidio, se debe hacer un plan de seguridad para ayudar a prevenir otro intento. El plan debe ser un esfuerzo común entre el familiar y el doctor, el terapeuta, el personal de la sala de emergencias y usted. Como pariente, debe conocer el plan de seguridad de su familiar y comprender su papel en el mismo, que incluye:

    • Identificar qué tipo de eventos afectan emocionalmente a su familiar, por ejemplo el aniversario de una pérdida, el alcohol o el estrés que provoca una relación.
    • crear una red de apoyo para su familiar con profesionales de la salud mental, la familia, los amigos y recursos de la comunidad.
    • Fomentar la comunicación y la honestidad en su relación con su familiar

    Conclusión

    Tras una conducta suicida se recomienda realizar siempre una adecuada evaluación psicopatológica y social que incluya las características psicológicas y contextuales del paciente, así como una evaluación de los factores de riesgo y de protección de conducta suicida.

    Los profesionales implicados en la asistencia de pacientes con conducta suicida deberán tener una adecuada formación que les permita evaluar la presencia de factores de riesgo de conducta suicida y registrar el perfil de riesgo del paciente. Se deberá favorecer la comunicación de la sintomatología, sentimientos y pensamientos del paciente asociados a la conducta suicida y facilitar que el paciente y sus allegados se impliquen en la toma de decisiones.

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  • Primero auxilios psicológicos

    Primero auxilios psicológicos

    Los primeros auxilios psicológicos consisten en brindar ayuda de manera inmediata para mitigar los conflictos o afectaciones emocionales  que se pueden originar de experiencias de situaciones límites, implementando técnicas simples basadas en teorías psicológicas, este acompañamiento requiere de posibles tipos de respuestas, saber ser y estar, permitiendo brindar una respuesta de carácter interpersonal a la persona afectada, a los familiares, a los acompañantes, Tener en cuenta la situación por la que cada una de estas personas están pasando en ese momento. Para esto también se requiere que la persona que vaya brindar los primeros auxilios psicológicos cumpla con los conocimientos y técnicas necesarias que se requieren para dicha intervención, permitiéndole así actuar de manera adecuada. Los primeros auxilios nos permiten Apoyar, hay situaciones que solo se requiere de la presencia fisca del otro, brindando así seguridad al afectado, la gestualidad, la seriedad y la sonrisa debe ser oportuna para el momento, el contacto físico crea una situación inmediata de confianza, sin embargo se recomienda siempre actuar con cautela en la aproximación del afectado ya que hay personas  a las que el contacto físico puede resultarles incomodo o generarle malestar. Sconto sugli integratori pre-allenamento per il bodybuilding somministrazione masteron nick domenicali ha pubblicato il registro degli ascensori su misura e il tracker degli esercizi per il bodybuilding e l’allenamento con i pesi, una sola parola, jelly flap. tutte le app di nick domenicali su metricscat.

    También permiten orientar, si el afectado  se encuentra confundido hay que decirle lo que tiene que hacer, siendo respetuoso y afectuoso, entendiendo la situación por la que se encuentra el afectado, también funciona asignarles una actividad que puedan desarrollar fácilmente, esto le permitirá a la persona afectada traer sus pensamientos al momento presente, calmarse, tranquilizarse y concentrarse, también le permite pensar en la situación con calma.

    El objetivo de poder brindar los primeros auxilios psicológicas  siempre debe ir orientado aliviar el sufrimiento de la persona, prevenir la aparición de trastorno psicológico, poder contribuir al restablecimiento físico, poderle facilitar la pronta reorganización de la actividad a la persona  a la que se le está presentado los primeros auxilios psicológicos .

    Se debe de tener en cuenta algunos factores que no se debe hacer si está dispuesto a prestar primeros auxilios psicológicos ya que de hacerlo podría generar daños en la persona afectada, no se debe de juzgar ciertos sentimientos de la persona, aunque sean difícil de entender, no se debe culpabilizar, tampoco avergonzar o agredir, se debe animar a la persona diciéndole cosas tales como: “tienes mi ayuda cuentas conmigo”, “mi ayuda cuenta con todo lo que yo pueda darte”, “estaré aquí hasta que sea necesario”, se debe evitar predicar y dar consejos, se recomienda estar dispuesto a la escucha activa y constante.

    Conclusión

    Siempre que estemos con alguien que está pasando por una dificultad, física, emocional, familiar, laboral, entre otras, disponer de buena actitud, seguir algunas recomendaciones ya dadas anteriormente, donde podamos acoger a esta persona por medio de nuestra escucha activa, disposición para hacer el acompañamiento, permitir que la persona afectada se sienta tranquila y comprendida en ese momento .

    Angie Cifuentes

    Psicóloga

     

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  • ¿Marihuana Medicinal?

    ¿Marihuana Medicinal?

    El término marihuana medicinal se refiere al uso de toda la planta de marihuana sin procesar, o de sus extractos básicos, para tratar ciertos síntomas de enfermedades y otros trastornos. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (U.S. Food and Drug Administration, FDA) no ha reconocido ni aprobado la planta de marihuana como medicina.

    Sin embargo, el estudio científico de las sustancias químicas de la marihuana, llamadas cannabinoides, ha llevado a la aprobación por parte de la FDA de dos medicamentos en forma de píldora que contienen cannabinoides. Es posible que a medida que continúan las investigaciones se aprueben más medicamentos.

    Dado que la planta de marihuana contiene sustancias químicas que pueden ser útiles para tratar una amplia variedad de enfermedades y síntomas, muchos sostienen que se debería legalizar su uso con fines medicinales. De hecho, cada vez son más los estados que han legalizado la marihuana para uso medicinal.

    Ya han pasado 20 años de que el cannabis se aprobara para el uso medicinal en California, y se ha usado incluso como tratamiento para los síntomas del cáncer o el glaucoma.

    Desde el año 2014 nueve países de américa latina comenzaron a regular la investigación del cannabis y su uso con fines medicinales.

    Algunos pacientes con dolor crónico consumen cannabis para aliviar un dolor tan intenso que puede incluso inmovilizarlos por días y claro, este dolor afecta todas las áreas de sus vidas, aunque de momento el consumo de cannabis sigue siendo ilegal.

    Nuestro organismo, tiene un delicado equilibro químico que denominamos homeostasis,  es necesario para que las células tengan una apropiada comunicación haciendo que nuestro organismo funcione adecuadamente.

    Como parte de este sistema, las células nerviosas tienen un receptor  muy particular, llamado CB2, que de forma natural, se activa con un compuesto químico producido por el mismo organismo, este compuesto se llama Anandamida, más recientemente se ha descubierto otra molécula similar producida por el organismo, llamada 2AG.

    Estas dos sustancias están íntimamente relacionadas con los procesos de autorregulación como el control de la temperatura, el PH o acides de nuestra piel o mucosas, o incluso nuestro nivel de azúcar en sangre.

    Además participan en la coordinación motora, favorecen la neuroprotección tras un trauma craneoencefálico, y participan en el control del dolor o el control del apetito.

    Todo ello funciona de forma adecuada, gracias al control que el organismo tiene sobre la producción de sus propias sustancias, como lo son la Anandamida y el 2AG.

    Toda medicina en dosis inapropiadas es tóxica, y es ahí donde radica el problema del cannabis.

    Pensar en los muchos beneficios potenciales que tiene, y que se están estudiando, no es equivalente a decir que por fumarla obtendré todos esos beneficios antes mencionados.

    Ya que el THC así como otros cannabinoides tienen la propiedad de reemplazar la función que realiza la Anandamida y el 2AG, función que es muy importante para la regulación y coordinación de los diferentes sistemas del organismo, como lo mencionaba antes.

    Reemplazar las sustancias químicas producidas por el organismo con sustancias exteriores es un problema, ya que aumenta los niveles de activación, así el cuerpo buscará regularse dejando de producir las sustancias de forma autónoma y generando una dependencia del Cannabis para su funcionamiento.

    Mantener este delicado equilibrio del organismo y usar el cannabis como un medicamento, requiere de investigación científica, primero para poder separar los diferentes componentes de la planta y segundo para establecer la dosis requerida para tratar los síntomas sin producir un desequilibrio de la homeostasis del organismo.

    Sin estos conocimientos, es irresponsable pensar que el uso recreativo del cannabis puede justificarse por sus beneficios como medicina.

    Si bien, se utiliza el cannabis como tratamiento para el dolor y otras afectaciones, al usarse la planta con todos los componentes que tiene y sin control sobre la dosis necesaria para el tratamiento de los síntomas específicos, y además por una vía de ingesta inapropiada.

    Así es como la misma sustancia engaña a su usuario, produciendo en él la necesidad de buscar una justificación, que lo autorice moralmente a consumirla, ya que es un medicamento y no una droga.

    El uso medicinal del cannabis aún está bajo investigación, en el futuro se podrán producir medicamentos, que tengan aislados los componentes necesarios y en la dosis apropiadas para el tratamiento específico de un síntoma o enfermedad particular.

    Mientras tanto, sentarse a fumar marihuana porque es “medicinal” no es más que la excusa de un adicto para poder continuar satisfaciendo su necesidad de consumo.

    Si sientes que el cannabis está tomando un lugar central en tu vida, y no puedes realizar tus actividades cotidianas si no está presente, probablemente ya se está convirtiendo en un problema para ti.

    De ser así, quizá debas plantearte la necesidad de buscar ayuda, y estaremos aquí para ayudarte.

    Helbert Arturo Ortíz

    Neuropsicólogo

  • ¿Qué hace el alcohol en tu cerebro?

    ¿Qué hace el alcohol en tu cerebro?

    En la actualidad, podemos encontrar referencias al alcohol en el cine, en la radio, en la música, las noticias, las tiendas, cafeterías, discotecas… en casi todas partes, y es un tema del que hablamos con naturalidad casi sin darnos cuenta.

    Desde una cerveza con los amigos, o un vino en la cena, el brindis con champán, o unos tragos para poder bailar en la discoteca… el alcohol forma parte de nuestra sociedad, pero no por ello es una sustancia inofensiva.

    Las bebidas alcohólicas son aquellas que tienen como base el etanol, mejor conocido como alcohol etílico, obtenido mediante fermentación de azúcares como resultado de la acción de levaduras sobre ellas.

    El alcohol es una sustancia psicoactiva, esto significa que afecta nuestro sistema nervioso, alterando el estado de ánimo, reduciendo la sensibilidad al dolor y deformando la percepción de la realidad.

    Al ingresar en nuestro organismo, el etanol pasa al hígado donde debe descomponerse en partículas más pequeñas que puedan procesarse, sin embargo, este proceso consume recursos como el agua del cuerpo, por ello, uno de los síntomas de la intoxicación incluye deshidratación.

    Una vez que el etanol está en el torrente sanguíneo, viajará por todo el cuerpo, incrementando la actividad del neurotransmisor GABA, que en situaciones normales, funciona como un regulador de la conducta, pero su exceso produce bradicinesia, bradipsiquia y bradilalia, esto quiere decir que nos movemos, pensamos y hablamos, más lento o con falta de precisión.

    Por otra parte, el etanol, promueve un aumento en el nivel de serotonina, esto hace que durante el consumo la persona sienta felicidad, incluso euforia o valor para hacer cosas que no haría en otras circunstancias.

    Obviamente el efecto varía según la persona, es por ello que en la misma fiesta se puede ver al que se pone contento, el que quiere pelea, el que se queda dormido, o el que se deprime.

    Al consumir etanol en grandes cantidades se desactiva el neurotransmisor NMDA y esto produce los vacíos en la memoria, desorientación y desorganización del pensamiento, es aquí cuando haces cosas que luego no puedes recordar.

    Muchos de ustedes que ven este video, probablemente sean consumidores activos de alcohol, y saben que la memoria es una de las facultades que se ve más afectada tanto durante su uso, como con el paso del tiempo.

    Sin embargo, diversos estudios han demostrado una relación entre el consumo crónico de alcohol a largo plazo con el deterioro de varias funciones cognitivas, por ejemplo el estudio de Topiwala et al. (2017), que describe como el consumo prolongado de de alcohol se asocia con una menor densidad de la materia gris, atrofia del hipocampo y el deterioro de la de la sustancia blanca.

    Así mismo, se ha comparado el rendimiento de pacientes alcohólicos en abstinencia prolongada en comparación con sujetos no consumidores, como resultado se encontró que los pacientes consumidores de alcohol presentaron desempeños inferiores en  razonamiento abstracto, velocidad de procesamiento, atención sostenida, memoria de trabajo y memoria a largo plazo (verbal y visuoespacial), flexibilidad cognitiva, inhibición y planificación (Romero-Martínez, Vitoria-Estruch, & Moya-Albiol, 2018).

    Se estima que el 15 % de los pacientes con alcoholismo crónico desarrollan síndrome de Korsakoff causado principalmente por la insuficiencia grave de tiamina (vitamina B1) y su recuperación completa únicamente es posible en un 20% de los casos (González López et al., 2017).

    Los enfermos de Korsakoff sufren amnesia anterógrada para recuerdos explícitos (no implícitos o procedimentales).

    En las primeras fases, las lagunas pueden ser rellenadas y pasar inadvertidas incluso para quienes la padecen. A medida que avanza la enfermedad, también se produce amnesia retrógrada, que en casos graves puede abarcar incluso extensos episodios de la vida del paciente.

    Los pacientes suelen confabular, es decir, imaginar circunstancias de su vida por las que nunca pasaron y que las viven como ciertas (González López et al., 2017).

    Oliver Sacks en su cuento “El marinero perdido” narra la historia de un hombre con síndrome de Korsakoff,  quien se había quedado estancado en el tiempo pasado, sin la posibilidad de adquirir nuevos recuerdos y con la progresiva pérdida de los ya adquiridos.

    Como un bote a mitad del océano, sin memoria no sabes de dónde vienes o para dónde vas, la memoria es lo que constituye toda nuestra vida. Una vida sin memoria no sería vida, sin ella, somos nada.

    Helbert Arturo Ortíz

    Neuropsicólogo

    Referencias

    González López, I., Sierra Benítez, E. M., León Pérez, M. Q., Figueroa García, E. M., Aguilera Hernández, A., & Olivera Manzano, L. U. (2017). Psicosis de Korsakoff, a propósito de un caso interesante. Revista Médica Electrónica, 39, 772-780.

    Romero-Martínez, Á., Vitoria-Estruch, S., & Moya-Albiol, L. (2018). Perfil cognitivo de los alcohólicos abstinentes durante un periodo de tiempo prolongado en comparación con un grupo de hombres que no consumen alcohol. Adicciones.

    Topiwala, A., Allan, C. L., Valkanova, V., Zsoldos, E., Filippini, N., Sexton, C., … Mackay, C. E. (2017). Moderate alcohol consumption as risk factor for adverse brain outcomes and cognitive decline: Longitudinal cohort study. bmj, 357, j2353.

    Recomendados

    ¿Por qué nos emborrachamos? El ALCOHOL | La Hiperactina—YouTube. (s. f.). Recuperado 27 de diciembre de 2019, de https://www.youtube.com/watch?v=FB9C4uqzJSc

    ¿Qué pasa cuando bebes alcohol? – YouTube. (s. f.). Recuperado 27 de diciembre de 2019, de https://www.youtube.com/watch?v=R9eNPmiHzd8&t=209s Neuropsicologue, P., & o. (2018, noviembre 15). Efectos del alcohol en el cerebro. Recuperado 27 de diciembre de 2019, de Neuropsicologueando website: https://www.neuropsicologueando.com/blog-de-neuropsicologia/efectos-del-alcohol-en-el-cerebro/

  • Depresión y drogas en adolescentes

    Depresión y drogas en adolescentes

    La psicología estudia los comportamientos de los individuos en cada uno de sus ciclos vitales, en el presente artículo haremos un análisis de la relación entre el diagnóstico de depresión y el consumo de sustancias psicoactivas, y cómo este inicia en una etapa de crecientes cambios: la adolescencia. El inicio del consumo de sustancias tóxicas no se debe nunca a un factor determinante, siempre es la suma de una serie de situaciones entrelazadas que conllevan a la problemática, dentro de los factores de riesgo incitantes para iniciarse en consumo se encuentran las pautas de crianza familiares y los límites característicos de un núcleo familiar. 

    Existen familias con padres con autoridad, autoritarios, permisivos e indiferentes; el modelo que resulta mayormente adaptativo y positivo para el adolescente es el de los padres con autoridad puesto que “ejercen mucho control y mucha calidez” manteniendo un equilibrio que facilita la independencia y autonomía, mientras que el modelo más nocivo se encuentra en los padres indiferentes: “los hijos de los padres indiferentes son los que están en peor situación y, si sus padres son negligentes, se sienten libres de dar rienda suelta a sus impulsos más destructivos” (Becoña, 2007, p. 14). Lo anterior se sintetiza como un factor predisponente al consumo de sustancias psicoactivas, por supuesto que las pautas de crianza inadecuadas o ineficaces promueven de manera implícita las conductas adictivas, sin embargo, no es la única razón por la cual un individuo se mantenga en consumo. La depresión como enfermedad mental también se enmarca como un factor de riesgo y predisponente al consumo, algunos estudios demuestran que el uso de drogas se encuentra precedido por algún tipo de malestar, “en este mismo sentido, de forma genérica, parece claro que el uso de drogas podría estar fuertemente relacionado con problemas de salud mental entre los jóvenes en los que se dan otros factores de riesgo”. (Gómez, Muñoz, Rodríguez & Fernandez, 2000, p.172). La sintomatología depresiva tiende a aparecer en etapa adolescente, o al menos a ser evidente en este período para quien la padece; cuando un adolescente o adulto joven tiene cambios de ánimo, falta de motivación, perdida de interés por actividades cotidianas, poco apetito sexual y demás, abre la puerta al uso de drogas como catalizador de emociones, una vez el consumo empieza a ser crónico y se genera  dependencia a sustancias tóxicas se inicia la discusión sobre la aparición de diagnóstico dual. El diagnóstico dual hace referencia a la aparición de un trastorno mental y un problema con drogas o alcohol donde no se tiene claridad sobre cual desató al otro, conviven simultáneamente empeorando la salud de quien lo padece. Para tratar el diagnóstico dual es importante trabajar al individuo de manera integral desde diversas disciplinas que aporten a la recuperación física y mental, y al mismo tiempo intervenir los diferentes escenarios de participación de la persona tales como la familia, la escuela o el trabajo, esto puede hacerse desde diversas modalidades: ambulatorio o internación, la elección de cada una de estas dependerá del nivel de cronicidad de cada persona y su historial de consumo. Lo realmente importante es tener claridad sobre el nivel de afectación para la elaboración de un plan de trabajo que encierre los diferentes aspectos a trabajar brindándole al individuo la mejor atención posible. 4

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    Angie Cifuentes

    Psicóloga


  • Infórmate: Las principales drogas existentes en la actualidad

    Infórmate: Las principales drogas existentes en la actualidad

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la droga es toda sustancia que introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce de algún modo una alteración del funcionamiento natural del sistema nervioso central, del individuo y además es susceptible de crear dependencia, existen diferentes vías de administración, tales como: inyectada, inhalada, fumada y oral, su clasificación se da en tres grupos, origen, carácter, y efectos, dentro de cada uno de estos grupos se desprende una serie de sub clasificación, es decir dentro del grupo de origen definimos si las sustancias tales como:  Naturales o sintéticas, dentro del grupo de carácter nos define si son legales o ilegales, por ultimo nos define si son estimulantes depresores, alucinógenos o sustancias mixtas, hay que tener en cuenta esta serie de clasificación para determinar el tipo y el  impacto de dicha sustancia en el organismo y sus posibles reacciones .

    Es importante tener en cuenta que Opiáceos (morfina y codeína) opioides  (heroína, metadona), hipnóticos, sedantes y tranquilizantes (inhalantes, barbitúricos y benzodiacepinas) y Alcohol, son depresores, posiblemente si se observa cambios en estado de ánimo en el posible consumidor y su aspecto es decaído, tristeza, llanto, posiblemente la sustancia que está ingiriendo es alguna de este grupo lo cual son depresoras.

    La Cocaína, Cafeína y bebidas que la contienen Anfetaminas y derivados  Tabaco, este grupo de sustancias son llamadas estimulantes, realizando un aceleramiento en el funcionamiento del organismo.

    Los derivados del opio o compuestos sintéticos que calman el dolor producen adicción como la morfina que alivian los síntomas de la abstinencia/privación que caracteriza la dependencia de morfina, teniendo en cuenta la Vía de administración: Intravenosa, fumada, nasal u oral, los efectos que estas sustancias pueden generar en el organismo son: Euforia,  Alivio del dolor, Piel caliente y enrojecida, Boca seca, Sensación de bienestar, depresión del sistema nervioso central (obnubilación / funciones mentales ‘nubladas’) Náuseas, Decaimiento de la función respiratoria, Pérdida de reflejos, Falta de respuesta a los estímulos, Hipotensión, Desaceleración cardiaca.

    El consumo de opioides a largo plazo también presenta efectos tales como; Posible sobredosis mortal, Colapso de venas Enfermedades infecciosas, Riesgo de VIH/SIDA y hepatitis, Infección de pericardio y válvulas del corazón, Complicaciones pulmonares y pulmonía, Problemas respiratorios Abscesos, Enfermedades del hígado, Bajo peso al nacer y retraso del desarrollo, Aborto espontáneo.

    Alcohol o alcohol etílico (etanol)

    Otra sustancia que también genera efectos altos en el organismo y en el sistema cognitivo es el Alcohol o alcohol etílico (etanol) está presente en concentraciones variadas en bebidas como la cerveza, el vino y los licores destilados (aguardiente, ron, tequila, whisky, vodka, ginebra, brandy, etc. Generando efectos tales como: Sedación, Euforia, Disminución del ritmo cardiaco y respiratorio, descoordinación, desinhibición y mayor actividad del sujeto, Disminución de funciones cognitivas, perceptivas y motoras, cambios bruscos en el estado de ánimo, las emociones y disminución de la memoria durante los periodos de intoxicación.

    El proceso de abstinencia del consumo de esta sustancia también presenta algunos síntomas como: temblores, escalofrío,  Calambres y en casos severos, Alucinaciones , Convulsiones. Incluso, en situaciones extremas, Muerte.

    El abuso de alcohol a largo plazo trae consigo ciertas consecuencias tales como: Disminución de células sanguíneas que lleva a la anemia, cicatrización lenta de heridas y otras enfermedades, Daño cerebral, pérdida de memoria, amnesia, deterioro del habla y disminución del control motor, Riesgo de hipertensión arterial, endurecimiento de arterias y enfermedad cardiaca, Cirrosis hepática, ictericia y diabetes, Deterioro del sistema inmunológico, Úlceras estomacales, hemorragias y gastritis, Deficiencia de tiamina y otras vitaminas, Atrofia testicular u ovárica, Daños al feto durante el embarazo.

    Tabaco

    Los productos de tabaco contienen nicotina, más de 4.000 sustancias químicas y docenas de gases  (principalmente monóxido de carbono), Vía de administración: Fumado, masticado, Efectos: Placer, Relajación, Mayor concentración, Liberación de glucosa, Aumento de la presión arterial, La frecuencia respiratoria y el ritmo cardiaco.

    Síntomas de abstinencia/privación: Déficit cognitivo y de atención, Alteración del sueño, Aumento del apetito, Irritabilidad, Agresividad, Decaimiento, Cefalea.

    Cocaína 

    El consumo de cocaína también deja como consecuencia algunas alteraciones tales como: Incrementa la lucidez, Sensación de bienestar euforia, exaltación, excitación, Vigilia prolongada, insomnio,  aumento de la actividad física, pérdida del apetito, aumento de la frecuencia respiratoria, irritabilidad, A veces: temblor, convulsiones ansiedad paranoia agresividad

    Los síntomas que presenta son: Síntomas de abstinencia/privación: Humor disfórico (tristeza, anhedonia)  Fatiga, Insomnio o hipersomnia, Agitación psicomotora, Ansiedad / ansias de consumir, Aumento del apetito. El abuso de este tipo de estimulante a largo plazo también deja ciertas consecuencias. Cefaleas, Depresión, ansiedad, irritabilidad, rabia, Pérdida de memoria confusión, problemas de atención, Insomnio, Hemorragia nasal, rinitis crónica, pérdida de olfato, infección de senos paranasales, Resequedad en la boca y los labios, rechinar de dientes, dolor en el pecho, tos, dificultad respiratoria, Alteración del ritmo cardiaco, posible infarto Disminución del deseo sexual, Pérdida de peso, anorexia, malnutrición, Problemas en la piel 

    En ocasiones: Paranoia, alucinaciones, pánico, Ideación suicida, Derrame cerebral.

    El componente activo del cannabis es el delta-9-tetrahidrocanabinol (THC), Vía de administración: Fumada como cigarrillo o en pipa, Oral, en infusión como te, o mezclada con alimentos (ej., tortas, galletas, bebidas) Relajación, Aumento del apetito,  Boca seca, 

    Percepción del tiempo alterada, Cambio de ánimo Ø Ojos enrojecidos,  Disminución de la memoria a corto plazo, Aumento de la presión arterial En ocasiones: Capacidad cognitiva reducida,  Nauseas, Ideación paranoide. Síntomas de abstinencia/privación: 

     Insomnio,  inquietud, Pérdida del apetito,  Irritabilidad, En casos severos: Sudoración Temblor, Nauseas, diarrea.

    Inhalables

    Derivados del petróleo, cola, pintura, removedores, Aerosoles, sprays, gases, nitritos.

    Efectos: pérdida de memoria, Falta de concentración, Lenguaje poco fluido, Movimientos lentos Desequilibrio, Cambios de comportamiento 

    Cafeína

    Disminuye la somnolencia y la fatiga, Aumento de energía y actividad motriz, Inquietud Agitación, Temblores.

    Anfetaminas

    Disminuye la somnolencia y la fatiga, Aumento de energía y actividad motriz, Inquietud, Agitación, Temblores, Pérdida del apetito, Falta de sueño, Constricción de los vasos sanguíneos, Aumento masivo de la presión sanguínea, Conducta paranoide, Bajo autoestima, desconfianza, inseguridad, Hemorragias y lesiones cerebrales, Fallo cardíaco.

    LSD

    Causa alucinaciones, Desorientación temporoespacial y flashback, Ocasiona delirio Despersonalización, Terror, pánico, Problemas respiratorios.

    Recomendaciones 

    Teniendo en cuenta las diferentes afectaciones y reacciones generadas por el consumo de sustancias psicoactivas, se recomienda que a cualquier identificación de algunos de los síntomas o reacciones, busque la orientación de un profesional experto en el tema.

    Renaseres IPS, cuenta con profesionales expertos que podrían ayudarte. 

    Alexandra Merchancano

    Psicóloga

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  • El alcoholismo desde la neuropsicología

    El alcoholismo desde la neuropsicología

    El alcoholismo se define según la clasificación internacional de enfermedades como el “conjunto de manifestaciones fisiológicas, comportamentales y cognoscitivas en el que el consumo de la sustancia adquiere la máxima prioridad para el individuo”, trayendo con sí una serie de consecuencias en los diferentes niveles de participación del sujeto. Cuando la persona, en compañía de su grupo familiar busca alternativas de tratamiento a la problemática, tiende a encontrarse con prescripción de tranquilizantes que ayuden a sobrellevar los síntomas,

    “este hecho se asocia a la poca detección que se hace del alcoholismo, de modo que es alta la probabilidad de prescribir benzodiacepinas a un paciente alcohólico por sus síntomas, sin conocer su relación con el consumo de alcohol, con lo que se añade el abuso de benzodiacepinas a la dependencia alcohólica”. (Monras, Mondón & Jou, 2007, p. 693)

    De tal forma que el uso de medicamento debe ser supervisado de manera continua por el especialista evitando la adicción del mismo, aunque resulte paradójico. 

    Tras diversos estudios científicos se generan nuevas hipótesis que recogen la relación de abuso/dependencia de alcohol con el consumo de benzodiacepinas de manera abusiva, actualmente se agrega otra variable a la operación del consumo: los trastornos de personalidad. “Desde el punto de vista neuropsicológico, las mujeres son más vulnerables que los varones a presentar los daños cerebrales que se asocian al consumo de alcohol”, dichos daños y/o alteraciones pueden estar relacionadas con la aparición o intensificación de síntomas confusos en la estructura de personalidad;

    “Un trastorno de la personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto, tiene su inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta, es estable a lo largo del tiempo y comporta malestar o perjuicios para el sujeto”.

    La aparición o acentuación de estos rasgos puede generar grandes dificultades en relacionamiento social y autoconcepto por lo que debe intervenirse de manera multidisciplinar, el riesgo de recaída o aumento de consumo en pacientes con diagnóstico dual es mucho mayor a la de los pacientes con un solo diagnóstico, las alteraciones mentales llevan al paciente a distorsionar la percepción de su mundo ensimismándolos y causando pérdida de consciencia sobre la problemática de alcoholismo. El hecho de que la sustancia problema sea el alcohol también genera otros devenires para quien padece la enfermedad de adicción, culturalmente se acepta el licor en eventos sociales por lo que a la persona le cuesta aún más el proceso de concientización y abandono a la sustancia.  Es difícil determinar qué inició primero, el abuso de sustancias (alcohol, benzodiacepinas), o el trastorno de personalidad, “se necesitaría información clínica retrospectiva sobre el orden de aparición del TP y del abuso de benzodiacepinas, así como de las causas que motivaron éste”, sin embargo, todos los estudios establecen claramente la intensificación de síntomas psiquiátricos cuando hay sustancias psicoactivas de por medio. 

    Dentro de las consecuencias neuropsicológicas asociadas al consumo de alcohol se encuentran primeramente alteraciones a nivel de memoria, se habla del síndrome amnésico que “se caracteriza por un conjunto de alteraciones emocionales y cognitivas entre las que destaca una marcada pérdida de memoria junto con la incapacidad para realizar nuevos aprendizajes”. Las capacidades creativas, de planificación, ejecución de actividad, inhibición de conductas, conductas sociales, flexibilidad mental y demás, se asocian a las funciones ejecutivas las cuales se conocen afectadas tras el consumo crónico y abusivo de sustancias psicoactivas, por tanto, las alteraciones a nivel neuropsicológico varían llegando a ser de tipo: emocional, conductual y cognitivo. Las correcciones cerebrales que se realicen antes de la maduración cerebral llegan a ser más beneficiosas para el paciente por tanto es importantísimo identificar la problemática por abuso de alcohol, benzodiacepinas o cualquier otra sustancia de tipo psicoactivo que esté generando daño y ofrecer alternativas de tratamiento. 

    Angie Cifuentes

    Neuropsicóloga

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  • ¿Cuáles son las etapas por las que pasa un adicto?

    ¿Cuáles son las etapas por las que pasa un adicto?

    Se podría denominar adicto a toda persona que su vida y sus pensamientos se mueve en torno al consumo de drogas o prácticas repetitivas, cada vez su necesidad por consumir o realizar dicha actividad es más constante, generando  una estructura, cómo conseguirla, formas o modos de conseguirla, frecuentar sitios de riesgo donde podrían exponer su integridad por conseguir dicha sustancia o realizar prácticas asociadas. La vida de esta persona se encuentra  controlada por dicha sustancia o práctica, el adicto empieza a realizar cambios en su vida, empieza a remplazar sus actividades diarias, sus responsabilidades, empleando más tiempo y espacio para realizar dicha práctica.

    Podríamos decir que la adicción es una problemática que produce angustia en las personas que la padecen, pero también en su entorno, ya sea familiar, laboral, académico, social, sentimental etc. Se presume que la edad aproximada de iniciación de consumo está entre los 12 años dependiendo del tipo de sustancia consumida o del tipo de adicción conductual.

    Podría decirse que cuando una persona está experimentando una serie de cambios relacionados con  alguna sustancia o práctica, aún no ha reconocido que podría estar convirtiéndose en un adicto. 

    Etapas

    Se establecen varias fases o etapas para darle una clasificación lógica a la adicción, síntomas y formas de trasformar esta enfermedad, tales como: pre contemplación, contemplación, preparación para el cambio o determinación, Acción o cambio, Mantenimiento, Recaída.

    Pre contemplación: en esta fase o etapa que  permite ver a la persona involucrada, cuestionando su situación, escasa conciencia de enfermedad, en esta etapa la persona afectada  no considera que su conducta pueda estar causando alteraciones a nivel personal, en ocasiones cundo se requiere que la persona que está en proceso de adicción inicie un tratamiento para dejar el consumo, o dejar de presentar lugares que generan comportamientos asociados,  estas personas tienden a negarse a recibir la ayuda que se le está brindando y si deciden tomarla lo hacen en ocasiones para disminuir la presión que está generando la necesidad del cambio. En esta etapa simplemente la persona no piensa dejar el consumo ni piensa en dejar de hacer la conducta adictiva. No es capaz de valorar las partes negativas de su adicción.

    Contemplación: En este punto, el adicto hace balance de las pérdidas que le supone su adicción y de las ganancias de rehabilitarse. Siente miedo, ansiedad o piensa que va a ser muy difícil, pero  en su mente ya se ha creado la idea de una vida fuera de dependencias y de manera intermitente contempla la posibilidad de dejarlo con ayuda o sin ella.

    Preparación para el cambio o determinación: En esta fase la persona o bien puede realizar pequeños cambios (por ejemplo reducir el número de cigarros al día) o bien puede haberse puesto una fecha para empezar un tratamiento. También es una fase en la que da a conocer a sus allegados la decisión que ha tomado y el cambio que se dispone a realizar.

    Acción o cambio: Aquí ya no hay consumo de sustancias o realización de la conducta adictiva. En este momento la persona está realizando cambios en su vida para dejar atrás su adicción.

    Mantenimiento: Esta etapa, dura toda la vida del adicto, puesto que los pensamientos de consumo pueden aparecer aunque se lleven años sin consumir y se tenga una vida plena. La lucha interior estará siempre presente, pero con unas herramientas psicológicas adecuadas, un entorno social donde exista la expresión de emociones y la voluntad de pedir ayuda en momentos de dificultades, esta fase puede durar siempre sin dar lugar a recaídas.

    Recaída: En la fase de mantenimiento, se pueden dar recaídas que variarán en duración e intensidad dependiendo de cada caso. Para evitar esta fase, hay que haber previsto todas y cada una de las situaciones en las que se puedan intuir que vaya a haber falta de control y haber realizado un plan de acción pormenorizado de qué es lo que se va a hacer en una situación de riesgo para no llegar a realizar la conducta adictiva.

    Conclusión 
    Teniendo en cuenta las fases de la recuperación del proceso de adicción  en al cual la persona afectada si no busca ayuda profesional puede ir avanzando encada una de estas etapas, donde se podría generar conicidad en el consumo de no buscar ayuda, o por el contrario avanzar en la recuperación y sostenerse en fase de manteniendo permitiendo así cumplir con proyecto de vida, evitar que lleguen patologías asociadas.


    Alexandra Merchancano

    Psicóloga

  • Conoce la dislexia, un trastorno del aprendizaje

    Conoce la dislexia, un trastorno del aprendizaje

    Los niños en etapa escolar son quizá la población que más acude a consulta neuropsicológica, las quejas de padres y maestros se orientan principalmente a la evidencia de una sintomatología poco clara que abarca pobre desempeño escolar, mal comportamiento y dificultad para adquirir nuevos aprendizajes con respecto a las expectativas de la edad. Al realizar una evaluación completa de los factores neuropsicológicos a trabajar se encuentra una debilidad funcional en la actividad cerebral que ocasionalmente se relaciona con “la falla en la adquisición de una dominancia hemisférica definida en el hemisferio izquierdo, responsable por los procesos de lenguaje”. (Herrera, J., Lewis, S., Jubís, N. & Salcedo, G., 2007). Los hemisferios cerebrales trabajan de manera cruzada, esto quiere decir que un niño zurdo activa principalmente el lado derecho de su cerebro, no obstante, los procesos de lenguaje se encuentran en el otro hemisferio y al no activarse o estimularse de manera adecuada pueden presentarse grandes dificultades en la adquisición de la lecto escritura causando así dislexia, la cual se entiende como “una perturbación primaria en la adquisición y en el rendimiento de destrezas de la lectura. Este diagnóstico requiere no solamente que haya evidencia de una discapacidad en la lectura, sino que tampoco haya perturbaciones cognitivas, emocionales, neurológicas o socioeconómicas apreciables que la puedan explicar”. (Herrera et al. 2007) 

    La dislexia se ha estudiado desde hace varios años, diversos autores han intentado descifrar su origen en la actividad cerebral sin embargo cada vez se desvirtúan las teorías explicativas por falta de pruebas e introducción de nuevas hipótesis, una de estas hace alusión a dificultades visuoperceptivas, “dentro de los planteamientos que insisten en que la dislexia es un trastorno viso-perceptivo se ha re-dirigido la atención de los investigadores hacia otras hipótesis”. (Herrera et al. 2007). Más allá de esta conceptualización que pretende ubicar al lector en la problemática, deben conocerse las consecuencias de este trastorno en el ámbito académico, especialmente en etapas escolares iniciales donde el déficit se hace evidente dejando a los niños por debajo de su grupo de referencia y tachándolos de “ineficientes” y/o poco funcionales sin lograr avances importantes en su desarrollo aún con apoyos. Por lo general las dificultades en la lecto escritura pueden evidenciarse en primer grado, sin embargo, existen casos de niños que logran alcanzar otros niveles, casi siempre hasta grado cuarto para iniciar su descenso académico, por tanto, padres y profesores se confunden y no creen que se encuentren ante la presencia de dislexia ya que las inversiones y demás fallas en ortografía no fueron evidentes antes, esto se debe principalmente a “que durante los tres primeros grados escolares funcionaron primordialmente a base de la lectura de las palabras como entidades separadas y distintas (memoria), en vez de como conjuntos de fonemas y sílabas”. (Herrera et al. 2007). Para determinar el estado general de todas las funciones cognoscitivas así como los factores neuropsicológicos implicados en la actividad cerebral, se hace importante la evaluación, una vez los resultados arrojen los hallazgos el plan de intervención y corrección se orientará a fortalecer aquellos procesos debilitados de nacimiento o por alguna causa externa.

    Dislexia como trastorno de aprendizaje.

    Angie Cifuentes

    Neuropsicóloga

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