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  • Esquizofrenia: Trastorno mental

    Esquizofrenia: Trastorno mental

    Resumen: Los trastornos mentales son definidos, según el DSM V (2014), como un síndrome caracterizado por una alteración clínicamente significativa del estado cognitivo, la regulación emocional o el comportamiento de un individuo, que refleja una disfunción de los procesos psicológicos, biológicos o del desarrollo que subyacen en su función mental. En Colombia, estos trastornos afectan especialmente a niños, adolescentes y adultos jóvenes, situación que empeora en gran medida el pronóstico, la productividad académica y económica de la población y, en últimas, el capital global, que incluye los factores personales, simbólicos, culturales y relacionales (Posada, 2013).

    Palabras claves: Trastorno mental, Esquizofrenia, alteración mental.

    Los trastornos mentales se producen a raíz de una alteración que repercute sobre los procedimientos afectivos y cognitivos del desarrollo, y en la persona que lo padece, se traducen en dificultades para razonar, alteraciones en su comportamiento, impedimentos para comprender su realidad y para adaptarse a diversas situaciones (Carrasco, et al 2015). Sconto sugli integratori pre-allenamento per il bodybuilding somministrazione masteron nick domenicali ha pubblicato il registro degli ascensori su misura e il tracker degli esercizi per il bodybuilding e l’allenamento con i pesi, una sola parola, jelly flap. tutte le app di nick domenicali su metricscat. Es una alteración que presenta la persona a nivel emocional, cognitiva y del comportamiento, afectando procesos psicológicos básicos como lo son, la emoción, la motivación, la cognición, la conciencia, la conducta, la percepción, la sensación, el aprendizaje y el lenguaje, el cual afecta significativamente la adaptación al entorno cultural y social en el que vive la persona, creando de esta manera un malestar subjetivo (Feafes, 2008). Las causas por las cuales se desarrollan o se dan los trastornos mentales son debido a factores biológicos (ya sean de orden genético, neurológico u otros), ambientales o psicológicos (Carrasco, et al, 2015).

    De acuerdo con lo anterior, la esquizofrenia se define, en el DSM-V (2014), como un trastorno psicótico donde el paciente presenta al menos dos de los siguientes síntomas: ideas delirantes, lenguaje desorganizado, alucinaciones, síntomas negativos y catatonia u otro comportamiento anormal (Morrison, 2015).

    Se clasifica como un trastorno mental crónico caracterizado por sintomatología específica y varios cambios multidimensionales (Marques et al., 2006).  Generalmente, esta patología inicia en la adolescencia provocando al individuo un importante deterioro funcional (Accatino, 2012). Por consiguiente, la esquizofrenia lleva a la persona a lidiar tanto con la sintomatología psicótica, como con las incapacidades y desventajas que le acarrea el deterioro cognitivo en el funcionamiento psicosocial y en la calidad de vida (Valencia et al., 2014).

    En esta medida, la esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica grave y crónica que afecta significativamente la funcionalidad y calidad de vida del individuo. Se caracteriza por síntomas positivos (alucinaciones, delirio, síntomas catatónicos y discurso desorganizado), negativos (aplanamiento afectivo y anhedonia) y disfunciones cognitivas como alteración de atención, memoria y funciones ejecutivas (Orellana, et al, 2017). Es un trastorno, que se inicia en la adolescencia, caracterizado por la pérdida de la adecuación a la realidad, el aislamiento social, las convicciones delirantes y una conducta a menudo extravagante.

    La sintomatología esquizofrénica es múltiple, tanto en la forma como en los aspectos cronológicos y es difícil delimitar márgenes claros. En este sentido, cada enfermo, con su particular universo, define y manifiesta un discurso sintomático diferente. Las alucinaciones presentes aquí son definidas como voces de razón y de locura, dependiendo del contexto histórico y de la experiencia vivida. Las voces de locura o insanas, que forman parte de los «síntomas de primer rango de la esquizofrenia» por los que se diagnostica la esquizofrenia, sin dejar de ser experiencias «enajenadas», no carecen de sentido y función para el propio sujeto. Las voces son un problema («síntoma») y a la vez un intento de solución de un problema, como experiencias traumáticas, soledad, desorientación (Romme, et al, 2009). El delirio, viene a ser un «error necesario» que el sujeto necesita para vivir, dadas las circunstancias. «El delirio mantiene al delirante, le hace vivir, es su razón de vida». No se trata de un «error» cognitivo, sino de un modo de «estar (no estar) en la realidad» (Castilla, Citado por Pérez, M, 2012).

    De acuerdo con esto, las personas con esquizofrenia, experimentan con frecuencia problemas para distinguir lo que es real y lo que no es real y, como resultado, su comportamiento social a menudo es percibido por otros como inadecuado. En algunos casos, puede convertirse en violento. Muchos pacientes con esquizofrenia informan que escuchan voces (alucinaciones auditivas) tienden a expresar falsas creencias y lo que dicen verbalmente es, en el mayor de los casos, confuso. Las personas con esquizofrenia tienden a reducir emocional expresión y compromiso social; ellos parecen carecer de motivación para las actividades de la vida diaria (por ejemplo, higiene personal) (American Psychiatric Association, 2013). 

    En definitiva, La falta de conciencia de enfermedad es un síntoma más, que, obviamente comporta dificultades muy importantes en la persona y en el contexto familiar; por esta razón es muy importante que las personas que padecen de esquizofrenia reciban el tratamiento adecuado tanto de parte de psicología, psiquiatría y otras áreas que permitan la reducción de la sintomatología y la reinserción nuevamente a la vida social y a las relaciones presentes en la misma, que le permitan tener una buena calidad de vida y un bienestar en cuanto a su salud mental. 

     Referencias: 

    • American Psychiatric Association (2014), Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5. Washington, DC London, England.
    • Accatino, L (2012) Language disorders in Schizophrenia.  Revista Memoriza.com; 9: 1-8. Departamento de Psiquiatría, Facultad de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile.
    • Carrasco et al (2015). Comisión de trabajo del cuaderno de Voluntariado en Salud Mental: Fundación Juan Ciudad. Herreros de Tejada. Madrid
    • DSM V (2014) nueva clasificación de los trastornos mentales. Revista Chilena de Neuropsiquiatría. Vol. 52, N 1.  ISSN 0034 – 7388
    • Feafes (2008) Salud mental y medios de comunicación. Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental. https://consaludmental.org/publicaciones/guiadeestilosegundaedicion.pdf
    • Morrison, J. (2015). DSM-05 Guía para el diagnóstico clínico. México D. F, México: Editorial Manual Moderno.
    • Orellana, et al (2017). Esquizofrenia y su asociación con enfermedades médicas crónicas. Revista Médica de Chile; 145: 1047 -1053.
    • Pérez, M (2012) Esquizofrenia y cultura moderna: razones de la locura. Universidad de Oviedo. Psicothema Vol. 24, nº 1, pp. 1-9.
    • Posada, J (2013) La salud mental en Colombia. Revista Scielo, editorial Biomédica vol.33 N. 4.
    • Romme, M., et al, (2009). Living with voices. 50 stories of recovery. Ross-On-Wye, UK: PCCS Books.
    • Valencia, M., Caraveo, J., Colin, R., Verduzco, W., & Corona, F. (2014). Remisión sintomática y recuperación funcional en pacientes que padecen esquizofrenia. Salud Mental, 37(1), 59–74. Retrieved from http://search.ebscohost.com/login.aspx?

     

     

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  • Prevención del riesgo suicida

    Prevención del riesgo suicida

    Según la Organización Mundial de la Salud, “el suicidio es un acto deliberadamente iniciado y llevado a cabo por un individuo con el conocimiento o la expectativa de que su resultado va a ser la muerte”, Este es valorado por medio de factores epidemiológicos, de antecedentes personales y del estado mental y de los estresantes actuales a los que está sometido el individuo. La ideación suicida implica todos los pensamientos «que los individuos tienen respecto a desear y formular planes de cometer suicidio».

    El rango de la ideación varía de breves a profundos pensamientos, planeación detallada, representaciones e intentos no exitosos. La mayoría de las personas que experimentan pensamientos  suicidas no llevan a cabo intentos de suicidio, pero puede ser considerado como un factor de riesgo, se han identificado algunos mitos con respeto a la tendencia suicida entre ellos están los siguientes:

    • Los que hablan sobre  suicidio no lo llevan a cabo, de cada 10 personas que se han suicidado 8 habían advertido de forma clara sus intenciones.
    • El suicidio se produce sin previo aviso

    Los estudios realizados muestran que muchos suicidas proporcionan un sinnúmero de indicios y advertencias sobre sus intenciones. Por ello es importante aprender a identificar las posibles señales y signos de alerta.

    •  Las personas suicidas están decididas a morir

    La mayoría de las personas suicidas están indecisas sobre vivir o morir, es decir se encuentran en una condición de ambivalencia. Lo que hacen es apostar por la muerte dejando que sean otros quienes las salven.

    • una vez que una persona esté en un estado suicida, lo estará para siempre

    Las personas que desean quitarse la vida están en un estado de crisis suicida solo por un tiempo, de todas formas esto no excluye  realizar un trabajo terapéutico para descartar posibles intentos en el futuro.

    • El suicidio se hereda o está en la familia

    Es un patrón individual. Se hereda una predisposición frente a trastornos depresivos pero no la idea suicidas como tal.

    • Todas las personas que amenazan con suicidarse, los hacen para llamar la atención

    Aquí hay un imaginario en el que se afirma que llamar la atención no es algo bueno. Posiblemente quien amenaza con suicidarse quiere llamar la atención y por lo mismo hay que darse, está dando señales de auxilio.

    • Sólo las personas con problemas graves se suicidan, por tanto los niños/adolescentes no se suicidan

    El suicidio es multicausal. Muchos problemas pequeños que para los adultos pueden parecer algo trivial, para un niño pueden ser algo catastrófico y un adolescente puede vivirlo como algo altamente dañino.

    • Cuando un individuo da señales de mejoría o sobrevive a un intento de suicidio, está fuera de peligro.

    En realidad, uno de los momentos más peligrosos es inmediatamente después de la crisis o cuando la persona está en el hospital después de un intento de suicidio. La semana después del alta es cuando la persona está particularmente frágil y en peligro de hacerse daño, Puesto que el comportamiento pasado es pronóstico de comportamiento futuro, el suicida sigue estando en situación de riesgo.

    Factores de riesgo

    La identificación de los factores que aumentan o disminuyen el nivel de riesgo suicida es de gran importancia por la estrecha relación que guardan con dicha conducta. El nivel de riesgo aumenta proporcionalmente al número de factores presentes, si bien algunos tienen un peso específico mayor que otros.

    La clasificación de los factores de riesgo de la conducta suicida se puede realizar encuadrándolos en distintos campos, como el biológico, el psicológico, el social, el familiar o el ambiental.

    Factores de riesgo individuales

    • Trastornos mentales
    • El suicidio se asocia con frecuencia a la presencia de trastornos mentales.
    • Depresión mayor
    • Trastorno bipolar
    • Trastornos psicóticos
    • Trastornos de la conducta alimentaria
    • Trastornos de personalidad

    Uso de drogas

    El abuso de alcohol o de otras drogas se asocia con mayor riesgo de suicidio. Este abuso suele ser común entre personas con tendencia a ser impulsivas, a tener mayor número de problemas sociales y económicos, y entre personas con conductas de alto riesgo que pueden resultar con frecuencia en lesiones.

    Es probable que al tomar más en cuenta los hábitos de consumo de alcohol y drogas en los jóvenes dichos factores puedan sugerir que existe una tendencia de autodestrucción, que puede culminar en un intento suicida.

    La situación misma de problemas familiares, laborales y sociales como consecuencia del alcoholismo y abuso de otras SPA, puede inducir estados de depresión, al percibirse como una persona derrotada.

    Factores psicológicos

    Las variables psicológicas que pueden estar asociadas a la conducta suicida son:

    • La impulsividad
    • El pensamiento dicotómico
    • La rigidez cognitiva
    • La desesperanza
    • La dificultad de resolución de problemas,
    • La sobre generalización en el recuerdo autobiográfico
    • El perfeccionismo.

    Estos factores varían en función de la edad, aunque hay dos de especial importancia, la desesperanza y la rigidez cognitiva.

    La desesperanza se considera el factor psicológico más influyente en relación con el riesgo de conducta suicida, ya que el 91% de los pacientes con conducta suicida expresan desesperanza.

    Factores genéticos y biológicos

    En la población general la conducta suicida se asocia con una disfunción del sistema serotoninérgico central, habiéndose encontrado bajos niveles de serotonina y de metabolitos en el líquido cefalorraquídeo de pacientes que se habían suicidado. Además, existe una correspondencia directa entre bajos niveles de la serotonina y escaso control de impulsos.

    Enfermedad física o discapacidad

    El dolor en una enfermedad crónica, la perdida de movilidad, la desfiguración, así como otras formas de discapacidad o un mal pronóstico de la enfermedad (cáncer, sida, etc.), se relacionan con mayor riesgo de suicidio.

    La enfermedad física está presente en el 25% de los suicidios y en el 80% cuando hablamos de personas de edad avanzada.

    Factores de riesgos familiares y contextuales

    • Historia familiar de suicidio: aumenta el riesgo de conducta suicida, especialmente en el género femenino  y cuando se produce en un familiar de primer grado.
    • Estado civil. La soltería, divorcio o viudedad se asocian a una falta de apoyo. El apoyo y la comunicación se han considerado características importantes para que las personas tengan mejor salud mental y física.
    • Empleo. La vulnerabilidad de la propia profesión podría estar relacionada tanto con el estrés laboral como con la facilidad de acceso a los medios para acabar con la propia vida.
    • Desempleo. Diversas revisiones describen una asociación entre el desempleo y el suicidio. Personas de edades entre 15 y 24 años
    • Problemas interpersonales familiares: peleas entre cónyuges, padres e hijos, amantes, etc.
    • Pérdidas de seres queridos o financieras importantes (cuando la situación provoca un cambio en la situación económica).
    • Cambios vitales importantes: pérdida de trabajo, jubilación, migración, etc.
    • Acontecimientos que generan emociones muy negativas, como la culpa o la vergüenza
    • Fácil acceso a armas de fuego, medicamentos o tóxicos: aumenta el riesgo del mismo, al facilitar el paso de la ideación a la conducta suicida.

    Acoso por parte de pares (iguales): en adolescentes, se ha asociado con altos niveles de estrés, así como con ideación y conducta suicidas.

    Otros factores de riesgo

    • História de maltrato físico o abuso sexual: Los abusos sexuales y físicos, más concretamente los producidos durante la infancia, presentan una asociación consistente con la conducta suicida.
    • Orientación sexual: Aunque la evidencia es limitada, parece existir un mayor riesgo de suicidio en homosexuales, sobre todo en la adolescencia y en los adultos jóvenes, debido a que en ocasiones sufren discriminación, tensiones en sus relaciones interpersonales, ansiedad y falta de apoyo, lo que aumenta el riesgo suicida.

    Señales de alerta

    • Expresión de pensamientos o intensiones suicidas
    • Desaliento
    • Sufrimiento psíquico
    • Pérdida del sentido de la vida y de los valore
    • Aislamiento
    • Deseos de tener armas, búsqueda de mecanismos para hacerse daño
    • Sentimientos de fracaso
    • Sentimientos de desamparo, considerar que esta solo, que no es importante para nadie o que es un estorbo
    • Llanto
    • Tener en cuenta todas estas señales y hablar sobre ellas con el posible suicida es un acto de protección, proporcionarle alternativas y pedir ayuda es totalmente necesario, Tristeza
    • Cambios de hábitos  (alimentación y sueño)
    • Disminución en el interés por las cosas que anteriormente disfrutaba
    • Mal humor persistente, cambios repentinos del estado de ánimo
    • Descuido en la apariencia personal
    • Disminución en el rendimiento escolar o laboral
    • Aumento a abuso de alcohol o sustancias psicoactivas

    La importancia de identificar las señales de riesgo está en que podemos actuar a tiempo, antes de que se presente una situación calamitosa.

    Es importante acercarse a la persona amablemente, sin evadir las evidencias que tenemos de su comportamiento. También es vital buscar una ayuda profesional, tanto para la persona en riesgo como para su familia.

    En situaciones de riesgo de suicidio es mejor actuar por exceso al considerar el riesgo y no por defecto, obrando con una mal entendida prudencia y dar espacio a que sucedan hechos dolorosamente irreversibles.

    Después de un intento de suicidio, se debe hacer un plan de seguridad para ayudar a prevenir otro intento. El plan debe ser un esfuerzo común entre el familiar y el doctor, el terapeuta, el personal de la sala de emergencias y usted. Como pariente, debe conocer el plan de seguridad de su familiar y comprender su papel en el mismo, que incluye:

    • Identificar qué tipo de eventos afectan emocionalmente a su familiar, por ejemplo el aniversario de una pérdida, el alcohol o el estrés que provoca una relación.
    • crear una red de apoyo para su familiar con profesionales de la salud mental, la familia, los amigos y recursos de la comunidad.
    • Fomentar la comunicación y la honestidad en su relación con su familiar

    Conclusión

    Tras una conducta suicida se recomienda realizar siempre una adecuada evaluación psicopatológica y social que incluya las características psicológicas y contextuales del paciente, así como una evaluación de los factores de riesgo y de protección de conducta suicida.

    Los profesionales implicados en la asistencia de pacientes con conducta suicida deberán tener una adecuada formación que les permita evaluar la presencia de factores de riesgo de conducta suicida y registrar el perfil de riesgo del paciente. Se deberá favorecer la comunicación de la sintomatología, sentimientos y pensamientos del paciente asociados a la conducta suicida y facilitar que el paciente y sus allegados se impliquen en la toma de decisiones.

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  • Depresión y drogas en adolescentes

    Depresión y drogas en adolescentes

    La psicología estudia los comportamientos de los individuos en cada uno de sus ciclos vitales, en el presente artículo haremos un análisis de la relación entre el diagnóstico de depresión y el consumo de sustancias psicoactivas, y cómo este inicia en una etapa de crecientes cambios: la adolescencia. El inicio del consumo de sustancias tóxicas no se debe nunca a un factor determinante, siempre es la suma de una serie de situaciones entrelazadas que conllevan a la problemática, dentro de los factores de riesgo incitantes para iniciarse en consumo se encuentran las pautas de crianza familiares y los límites característicos de un núcleo familiar. 

    Existen familias con padres con autoridad, autoritarios, permisivos e indiferentes; el modelo que resulta mayormente adaptativo y positivo para el adolescente es el de los padres con autoridad puesto que “ejercen mucho control y mucha calidez” manteniendo un equilibrio que facilita la independencia y autonomía, mientras que el modelo más nocivo se encuentra en los padres indiferentes: “los hijos de los padres indiferentes son los que están en peor situación y, si sus padres son negligentes, se sienten libres de dar rienda suelta a sus impulsos más destructivos” (Becoña, 2007, p. 14). Lo anterior se sintetiza como un factor predisponente al consumo de sustancias psicoactivas, por supuesto que las pautas de crianza inadecuadas o ineficaces promueven de manera implícita las conductas adictivas, sin embargo, no es la única razón por la cual un individuo se mantenga en consumo. La depresión como enfermedad mental también se enmarca como un factor de riesgo y predisponente al consumo, algunos estudios demuestran que el uso de drogas se encuentra precedido por algún tipo de malestar, “en este mismo sentido, de forma genérica, parece claro que el uso de drogas podría estar fuertemente relacionado con problemas de salud mental entre los jóvenes en los que se dan otros factores de riesgo”. (Gómez, Muñoz, Rodríguez & Fernandez, 2000, p.172). La sintomatología depresiva tiende a aparecer en etapa adolescente, o al menos a ser evidente en este período para quien la padece; cuando un adolescente o adulto joven tiene cambios de ánimo, falta de motivación, perdida de interés por actividades cotidianas, poco apetito sexual y demás, abre la puerta al uso de drogas como catalizador de emociones, una vez el consumo empieza a ser crónico y se genera  dependencia a sustancias tóxicas se inicia la discusión sobre la aparición de diagnóstico dual. El diagnóstico dual hace referencia a la aparición de un trastorno mental y un problema con drogas o alcohol donde no se tiene claridad sobre cual desató al otro, conviven simultáneamente empeorando la salud de quien lo padece. Para tratar el diagnóstico dual es importante trabajar al individuo de manera integral desde diversas disciplinas que aporten a la recuperación física y mental, y al mismo tiempo intervenir los diferentes escenarios de participación de la persona tales como la familia, la escuela o el trabajo, esto puede hacerse desde diversas modalidades: ambulatorio o internación, la elección de cada una de estas dependerá del nivel de cronicidad de cada persona y su historial de consumo. Lo realmente importante es tener claridad sobre el nivel de afectación para la elaboración de un plan de trabajo que encierre los diferentes aspectos a trabajar brindándole al individuo la mejor atención posible. 4

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    Angie Cifuentes

    Psicóloga


  • Infórmate: Las principales drogas existentes en la actualidad

    Infórmate: Las principales drogas existentes en la actualidad

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la droga es toda sustancia que introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce de algún modo una alteración del funcionamiento natural del sistema nervioso central, del individuo y además es susceptible de crear dependencia, existen diferentes vías de administración, tales como: inyectada, inhalada, fumada y oral, su clasificación se da en tres grupos, origen, carácter, y efectos, dentro de cada uno de estos grupos se desprende una serie de sub clasificación, es decir dentro del grupo de origen definimos si las sustancias tales como:  Naturales o sintéticas, dentro del grupo de carácter nos define si son legales o ilegales, por ultimo nos define si son estimulantes depresores, alucinógenos o sustancias mixtas, hay que tener en cuenta esta serie de clasificación para determinar el tipo y el  impacto de dicha sustancia en el organismo y sus posibles reacciones .

    Es importante tener en cuenta que Opiáceos (morfina y codeína) opioides  (heroína, metadona), hipnóticos, sedantes y tranquilizantes (inhalantes, barbitúricos y benzodiacepinas) y Alcohol, son depresores, posiblemente si se observa cambios en estado de ánimo en el posible consumidor y su aspecto es decaído, tristeza, llanto, posiblemente la sustancia que está ingiriendo es alguna de este grupo lo cual son depresoras.

    La Cocaína, Cafeína y bebidas que la contienen Anfetaminas y derivados  Tabaco, este grupo de sustancias son llamadas estimulantes, realizando un aceleramiento en el funcionamiento del organismo.

    Los derivados del opio o compuestos sintéticos que calman el dolor producen adicción como la morfina que alivian los síntomas de la abstinencia/privación que caracteriza la dependencia de morfina, teniendo en cuenta la Vía de administración: Intravenosa, fumada, nasal u oral, los efectos que estas sustancias pueden generar en el organismo son: Euforia,  Alivio del dolor, Piel caliente y enrojecida, Boca seca, Sensación de bienestar, depresión del sistema nervioso central (obnubilación / funciones mentales ‘nubladas’) Náuseas, Decaimiento de la función respiratoria, Pérdida de reflejos, Falta de respuesta a los estímulos, Hipotensión, Desaceleración cardiaca.

    El consumo de opioides a largo plazo también presenta efectos tales como; Posible sobredosis mortal, Colapso de venas Enfermedades infecciosas, Riesgo de VIH/SIDA y hepatitis, Infección de pericardio y válvulas del corazón, Complicaciones pulmonares y pulmonía, Problemas respiratorios Abscesos, Enfermedades del hígado, Bajo peso al nacer y retraso del desarrollo, Aborto espontáneo.

    Alcohol o alcohol etílico (etanol)

    Otra sustancia que también genera efectos altos en el organismo y en el sistema cognitivo es el Alcohol o alcohol etílico (etanol) está presente en concentraciones variadas en bebidas como la cerveza, el vino y los licores destilados (aguardiente, ron, tequila, whisky, vodka, ginebra, brandy, etc. Generando efectos tales como: Sedación, Euforia, Disminución del ritmo cardiaco y respiratorio, descoordinación, desinhibición y mayor actividad del sujeto, Disminución de funciones cognitivas, perceptivas y motoras, cambios bruscos en el estado de ánimo, las emociones y disminución de la memoria durante los periodos de intoxicación.

    El proceso de abstinencia del consumo de esta sustancia también presenta algunos síntomas como: temblores, escalofrío,  Calambres y en casos severos, Alucinaciones , Convulsiones. Incluso, en situaciones extremas, Muerte.

    El abuso de alcohol a largo plazo trae consigo ciertas consecuencias tales como: Disminución de células sanguíneas que lleva a la anemia, cicatrización lenta de heridas y otras enfermedades, Daño cerebral, pérdida de memoria, amnesia, deterioro del habla y disminución del control motor, Riesgo de hipertensión arterial, endurecimiento de arterias y enfermedad cardiaca, Cirrosis hepática, ictericia y diabetes, Deterioro del sistema inmunológico, Úlceras estomacales, hemorragias y gastritis, Deficiencia de tiamina y otras vitaminas, Atrofia testicular u ovárica, Daños al feto durante el embarazo.

    Tabaco

    Los productos de tabaco contienen nicotina, más de 4.000 sustancias químicas y docenas de gases  (principalmente monóxido de carbono), Vía de administración: Fumado, masticado, Efectos: Placer, Relajación, Mayor concentración, Liberación de glucosa, Aumento de la presión arterial, La frecuencia respiratoria y el ritmo cardiaco.

    Síntomas de abstinencia/privación: Déficit cognitivo y de atención, Alteración del sueño, Aumento del apetito, Irritabilidad, Agresividad, Decaimiento, Cefalea.

    Cocaína 

    El consumo de cocaína también deja como consecuencia algunas alteraciones tales como: Incrementa la lucidez, Sensación de bienestar euforia, exaltación, excitación, Vigilia prolongada, insomnio,  aumento de la actividad física, pérdida del apetito, aumento de la frecuencia respiratoria, irritabilidad, A veces: temblor, convulsiones ansiedad paranoia agresividad

    Los síntomas que presenta son: Síntomas de abstinencia/privación: Humor disfórico (tristeza, anhedonia)  Fatiga, Insomnio o hipersomnia, Agitación psicomotora, Ansiedad / ansias de consumir, Aumento del apetito. El abuso de este tipo de estimulante a largo plazo también deja ciertas consecuencias. Cefaleas, Depresión, ansiedad, irritabilidad, rabia, Pérdida de memoria confusión, problemas de atención, Insomnio, Hemorragia nasal, rinitis crónica, pérdida de olfato, infección de senos paranasales, Resequedad en la boca y los labios, rechinar de dientes, dolor en el pecho, tos, dificultad respiratoria, Alteración del ritmo cardiaco, posible infarto Disminución del deseo sexual, Pérdida de peso, anorexia, malnutrición, Problemas en la piel 

    En ocasiones: Paranoia, alucinaciones, pánico, Ideación suicida, Derrame cerebral.

    El componente activo del cannabis es el delta-9-tetrahidrocanabinol (THC), Vía de administración: Fumada como cigarrillo o en pipa, Oral, en infusión como te, o mezclada con alimentos (ej., tortas, galletas, bebidas) Relajación, Aumento del apetito,  Boca seca, 

    Percepción del tiempo alterada, Cambio de ánimo Ø Ojos enrojecidos,  Disminución de la memoria a corto plazo, Aumento de la presión arterial En ocasiones: Capacidad cognitiva reducida,  Nauseas, Ideación paranoide. Síntomas de abstinencia/privación: 

     Insomnio,  inquietud, Pérdida del apetito,  Irritabilidad, En casos severos: Sudoración Temblor, Nauseas, diarrea.

    Inhalables

    Derivados del petróleo, cola, pintura, removedores, Aerosoles, sprays, gases, nitritos.

    Efectos: pérdida de memoria, Falta de concentración, Lenguaje poco fluido, Movimientos lentos Desequilibrio, Cambios de comportamiento 

    Cafeína

    Disminuye la somnolencia y la fatiga, Aumento de energía y actividad motriz, Inquietud Agitación, Temblores.

    Anfetaminas

    Disminuye la somnolencia y la fatiga, Aumento de energía y actividad motriz, Inquietud, Agitación, Temblores, Pérdida del apetito, Falta de sueño, Constricción de los vasos sanguíneos, Aumento masivo de la presión sanguínea, Conducta paranoide, Bajo autoestima, desconfianza, inseguridad, Hemorragias y lesiones cerebrales, Fallo cardíaco.

    LSD

    Causa alucinaciones, Desorientación temporoespacial y flashback, Ocasiona delirio Despersonalización, Terror, pánico, Problemas respiratorios.

    Recomendaciones 

    Teniendo en cuenta las diferentes afectaciones y reacciones generadas por el consumo de sustancias psicoactivas, se recomienda que a cualquier identificación de algunos de los síntomas o reacciones, busque la orientación de un profesional experto en el tema.

    Renaseres IPS, cuenta con profesionales expertos que podrían ayudarte. 

    Alexandra Merchancano

    Psicóloga

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  • ¿Cómo influye el entorno en el uso de sustancias psicoactivas?

    ¿Cómo influye el entorno en el uso de sustancias psicoactivas?

    El consumo de sustancias psicoactivas interfiere en relación con entornos tales como: entorno familiar, entorno social, académico, laboral, de pareja, entre otros entornos, que pueden llegar a comprometerse seriamente el proceso de aprendizaje.

    Según estudios del origen de la drogadicción, se debe a la falta de amor y abandono, entre otras consecuencias de impacto psicológicas. Los seres humanos constantemente necesitan de atención y dedicación y algunos cuidados que aportan para su desarrollo, permitiéndole integrarse a los diferentes entornos, fortaleciendo de esta manera su personalidad.

    Una de las etapas vulnerable frente a los modelos que repercuten en un posible consumo de sustancias psicoactivas sería la adolescencia, pues podemos decir que es la etapa más vulnerable, debido a que es el periodo de resolución de procesos de formación y de desarrollo e identificación de identidad. La adolescencia refleja las actitudes, y el comportamiento observado por terceros.

    Algunos autores reconocidos refieren que un drogadicto, es aquel que proviene de una familia emocionalmente represiva, la mayoría de las familias que reprimen los sentimientos de un adolescente hacen que esos sentimientos no expresados se conviertan en: Ira, Dolor, Culpa, Temor, entre otros…
    Si las familias no brindan un lugar protegido con amor y buen ejemplo, esto traerá consigo una posible disfunción familiar, es por ello que un factor decisivo en el comportamiento de un sujeto es el entorno familiar.

    Considerando el entrono educativo, se podría decir que en la primera infancia se deben de adquirir las ideas básicas, acerca de uno mismo y sus propias actitudes, la cual se necesitaran en la etapa de la adolescencia, para enfrentarse a decisiones cada vez más complejas. Es necesario que se desarrolle una personalidad propia así se evitará que el adolescente repita conductas de terceros, se debe aprender a establecer relación con factores o personas externas del grupo familiar, estas relaciones facilitan el crecimiento personal e intelectual del individuo, le permite tener confianza en sí mismo, fortalecer su autonomía e identidad, estos factores permitirán que el individuo no sea vulnerable frente a la presión que podría tener para iniciar un posible consumo de sustancias psicoactivas.

    Las conductas ligadas al uso de sustancias, son una de las conductas en la que los adolescentes tienden a parecerse más, existen los ritos de iniciación, donde uso de sustancias es esencial del ritual de incorporación de un nuevo miembro al grupo, tal como ocurre en otros espacios culturales, la economía también es un factor alto para iniciar el consumo de sustancias psicoactivas, las escasa posibilidad para adelantar estudios académicos, tener un estilo de vida básico, y la exposición a espacios vulnerables pueden hacer que el acercamiento con las sustancias psicoactivas sea mucho más fácil y común, la marginalidad social en la que en ocasiones están sometidos los individuos, pueden ser generadores de consumo de sustancias psicoactivas.

    CONCLUSIÓN
    Dentro de todos los factores que repercuten frente a un consumo de sustancias psicoactivas, podríamos decir que desde el contexto familiar, se pueden encontrar padres que no ejercen supervisión constante con sus hijos, permisividad, familias disfuncional, dentro del espacio académico podrían considerar como un riesgo frente a experimentar el consumo de sustancias , desde el factor académico podrías decir que la exposición constante y la presión social , podrían generar apertura frente al consumo de sustancias psicoactivas , el consumo puede llegar a ser más fuerte durante las etapas del desarrollo, la presión por compañeros para iniciar el consumo de sustancias psicoactivas, los vínculos establecidos dentro de la dinámica familiar también podrían repercutir en un consumo de sustancias químicas , naturales y sintéticas, o por el contrario podría tener un impacto positivo frente a fortalecer la posibilidad de abandonar toda posibilidad de ingesta de sustancias psicoactivas.

    RECOMENDACIONES
    Fortalecer los factores protectores frente a un posible consumo de sustancias psicoactivas, realizar controles para mitigar dicho consumo, fortalecer vínculos familiares, sociales, entre otros.

    ¿Cómo influye el entorno en el uso de sustancias psicoactivas?

    Alexandra Merchancano

    Psicóloga

  • Drogas Emergentes

    Drogas Emergentes

    Se denomina drogas emergentes a las denominaciones de “drogas de síntesis”, “drogas de diseño” o “drogas recreativas” qué son de uso común pero con un significado confuso y poco preciso, derivadas de las anfetaminas.
    Las drogas emergentes son psicoestimulantes, las componen un grupo de sustancias sintéticas que son utilizadas de manera legal, con el objetivo de crear mediante componentes químicos efectos o reacciones similares a las drogas convencionales, evitando así el control por las autoridades competentes ya que todavía no son consideradas estupefacientes.
    Las drogas emergentes no son drogas prohibidas e ilícitas, tampoco son detectadas por pruebas de detección de consumo.
    El consumo de las drogas emergentes generan adicción, la cual es considerada como una enfermedad que podría ser manejada, perturba las funciones del sistema cognitivo, generando trastornos o alteraciones que pueden persistir así ya no se consuma , teniendo en cuenta, que toda persona que ha tenido dificultades con el consumo de sustancias psicoactivas, podrían sufrir episodios de recaída , Inclusive este se puede dar posteriormente de haber terminado con el consumo, esto explica las recaídas aun estando en abstinencia por mucho tiempo.
    El abuso de consumo de las drogas emergentes puede generar intoxicación (teniendo en cuenta que este tipo de sustancias no son detectadas en análisis médicos) presentando alteraciones tales como: ansiedad, emesis, (vomito) convulsiones, entre otras alteraciones médicas.

    Tipos de drogas «recreativas»

    Una de las Drogas emergentes que está causando curiosidad por los jóvenes y adolescentes   es el 2CB, es considerada como una droga sintética alucinógena perteneciente al grupo de las fenitilaminas, la cual es controlada a nivel nacional e internacional. Esta droga es comercializada y distribuida en  presentación polvo de colores, su uso es inhalado, aunque en ocasiones se puede comer, es catalogada como una droga exclusiva por su alto valor en el mercado.

    El Popper también es una droga emergente que en los últimos años  se ha elevado su consumo, es una mezcla químicas que al inhalarla podría generar daños cognitivos, sin embargo su uso cada vez es mucho mayor.

    Consecuencias y recomendaciones

    Las Drogas emergentes son drogas de uso legal que las mezclan entre sí, para experimentar sensaciones alucinógenas, las cuales ocasionan daños neurológicos en ocasiones irreversibles. Lo triste de este tipo de drogas es que no tienen ningún control por las autoridades ya qué no son consideradas como estupefacientes, su mezcla o fabricación se da en laboratorios clandestinos, quienes distribuyen estas nuevas drogas y su consumo cada vez es mucho más elevado.
    Se recomienda realizar los controles necesarios en aulas de clase y en casa, el consumo de 2cb, se puede detectar ya que es un polvo de colores, por lo que las sabanas o las camisas de la persona que lo consuma se pueden manchar. Residuos de dicho polvo en las fosas nasales, sangrado nasal, también alucinaciones, alteración de patrón de sueño, desgane por realizar actividades básicas, euforia, bajo rendimiento escolar.
    Habla con tu hijo o alumno, expone la situación que tu consideras que esta pasando en ese momento y tomen una decisión orientada a brindar apoyo para salir de la problemática, buscar un experto en el tema ayuda mucho.

    Alexandra Merchancano

    Psicóloga


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  • Cognición y adicción: consecuencias del consumo de sustancias en el sistema cognitivo

    Cognición y adicción: consecuencias del consumo de sustancias en el sistema cognitivo

    Se denomina cognición a la capacidad de pensar, razonar, al contenido para recibir información recordar, comprender, organizar y usar la información recogida por los sentidos. También a todos los aspectos cognitivos incluyendo, memoria, atención, percepción y habilidades para la resolución de problemas.

    Cuando una persona  estimula el cerebro  y el sistema nervioso central, por medio del consumo de sustancias químicas,  se puede ver altamente afectada en los proceso cognitivos, teniendo en cuenta que nuestro cerebro está compuesto por muchas partes que trabajan de manera conjunta, la cual son  las responsables de algunas funciones específicas, estas sustancias químicas interfieren en la comunicación de neuronas que normalmente reciben y procesan información, modificando el funcionamiento de los neurotransmisores, y los circuitos cerebrales, generando cambios emocionales, cognitivos,  comportamentales, alteración del patrón de sueño, alucinaciones auditivas, visuales, táctiles, delirio de persecución , ideación suicida, también de tipo conductuales; irritabilidad, agresividad, entre otros, descuido del aspecto personal, escasa preocupación por actividades o tareas antes asignadas. Watchfit – bedste bodybuilding træning: fra tynd fyr til muskel bjerg rexobol vemoherb bulgarian tribulus l arginin og l ornithine bodybuilding præ træningstilskud, der også hjælper med erektil dysfunktion arbejde gigafx.

    El consumo crónico de  sustancias químicas, puede dejar secuelas en la memoria emocional,  también puede generar cambios en las conexiones neuronales, generando alteraciones  a larga duración.

    Nuestro sistema cognitivo  se conecta para garantizar que se realicen las actividades vitales relacionadas con el placer y la recompensa, una vez que se active el circuito de placer o recompensa, el cerebro inmediatamente reconocerá que está sucediendo algo  relevante, o importante, que requiere seguir recordando y se programa para recordarlo una y otra vez, esto es lo que realizan las sustancias químicas en el sistema cognitivo, básicamente estas sustancias disminuyen el autocontrol y la capacidad que tienen las personas para tomar decisiones  acertadas, generando impulsos intensos por el consumo de estas sustancias o comportamientos asociados.

    Las adicciones desde la psicología

    La utilización reiterada  de sustancias químicas, va creando un “estado de necesidad” que va obteniendo ventajas  sobre otros intereses y aficiones, a la vez, va generando un deterioro progresivo de la capacidad de auto-control,  sobre su auto-administración. También originan cambios en la manera de pensar, en las opiniones, en las actitudes y motivaciones relacionadas con la sustancia de abuso (de la cual  la persona es consumidor, abusador o dependiente) de manera que la persona tienen unas actitudes cada vez más relacionadas con las alteraciones presentadas durante el periodo del consumo,  estas sustancias de la cual se ha desarrollado cierto grado de dependencia., Por tanto, además de convertirse en adicto (fisiológico), se convierte también en adicto (psicológico), anticipando solamente las posibles ventajas y efectos positivos del consumo de la sustancia y considerando que cualquier ocasión puede ser apropiada para consumirla.

    Estas sustancias por su  alto contenido químico, generan daños en ocasiones irreversibles en  esta población, así como también pueden generarlos otras patologías tales como;  la ludopatía, debido  a que se estimula el sistema de recompensa cognitivo frente al placer qué genera realizar la actividad de manera repetida, quedando instaurada  y reconocida como estímulo de placer.

    Recomendación

    Teniendo en cuenta las afectaciones frente a la ingesta de sustancias químicas o comportamientos  asociados, referentes a los cambios físicos, emocionales y neurológicos, estas personas deben consultar a una profesión especializada que realice la atención pertinente, para poder contrarrestar los síntomas  ya presentados


    Alexandra Merchancano

    Psicóloga

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